EnREDada

Madre mía, vaya lío con las redes sociales. Para mí y mi generación es algo habitual, que está en nuestro día a día. O nunca os ha pasado que cuando alguien que conocéis os dice que no tiene Facebook le miráis como a un bicho raro.Porque a mí, sí.
El otro día, les estaba contando a mis padres que estoy profundizando y enfocando mi bíusqueda de empleo hacia el Community Management. Os podéis imaginar su cara. Pero, no me ha pasado sólo con ellos; hay muchas personas a mi alrededor, y no sólo de su generación, que no saben por donde coger todo esto de las redes sociales.
Y no me extraña, porqe ni yo, que intento estar al día, lo consigo. Estoy apuntada a mil y un grupos de debate relacionados con el tema, y como pase un sólo día sin echar un vistazo, ya han aparecido nuevas plataformas de comunicación, que a mi me suenan a chino y que, según los entendidos en la materia, son el futuro y van a desbancar a Facebook o Twitter.
¿Sabéis cuántos libros se han escrito para intentar definir qué es un Community Manager?Todos los que manejamos un ordenador y escribimos medianamente bien, podemos adjudicarnos ese título, aunque luego, para trabajar de "eso" en una empresa te piden poco menos que un Master en la NASA.
Vamos, que entiendo perfectamente a mis padres y todas aquellas personas que se enREDan en la Red porque a mí también me está pasando y al final no nos va a quedar otra, y así lo estoy empezando a hacer yo, que dar marcha atrás, volver al principio y analizar de manera exhaustiva qué queremos conseguir con Internet y las redes sociales a las que queremos pertenecer para, de este modo, no acabar enmarañados con algo que no podemos controlar.

La vida sigue igual, o no

Hace más o menos un año que empezé este blog. La razón que me llevó a hacerlo en ese momento era la de intentar saciar mi hambre de escritura mientras el destino jugaba una partida de cartas conmigo. Esta visto, y comprobado una vez más esta Semana Santa, que los juegos de azar no son lo mío y por eso el destino, por ahora, me ha ganado la mano.
Llevo unos meses bastante regulares, con reveses en la salud de Javi (que me duelen como si fuesen míos), en el terreno familiar (perder a dos abuelos en menos de un año es muy duro) y, como no, en el laboral; Javi y yo formamos parte de las estadísticas, pero no por ello dejamos de tener nuestra propia historia, tan amarga como las de otros cinco millones de españoles.
Por eso, porque sigo como hace un año, con un pequeño paréntesis, del que he aprendido muchísimo, me atrevo a apostarme con el destino a que esta vez no me gana. No pierdo la ilusión, las ganas, la alegría con cada nueva oferta de empleo que se me plantea.
Sé que hay un sitio para mí, donde encajo y donde puedo aportar todo lo que sé, que es mucho. Pero sobre todo, donde podré aprender todo lo que me falta por saber de una profesión que amo, la de comunicar.
Y además, cuento con el apoyo inestimable de todos lo que me queréis. Lleváis un año, ahí, al pie del cañón y no dudo de que lo seguiréis estando pase lo que pase.
Por todo eso, en el aniversario de mi blog, quiero daros las gracias y prometo seguir escribiendo, no sólo para saciar mi hambre, sino para devolveros, a mi manera, todo lo que de vosotros recibo.
Gracias

Próxima estación, el recuerdo

¿Por qué me está costando tanto escribir este post? Tengo miles de palabras rondando mi cabeza y, sin embargo, no consigo plasmarlas en este espacio en blanco. La figura del señor Ramos era tan única, tan diferente, tan especial (con todos los matices que se puedan aplicar a esta palabra), que resulta difícil escribir de manera convencional cuando se trata de él.
Aún así, se lo debo, como también le debo la corrección y transcripción de sus memorias, las del eterno ferroviario.
Los últimos años no fueron fáciles, sobre todo para mi madre, que le dedicó cada minuto como la abnegada hija que se autoimpuso ser. Por eso, prefiero recordar a mi "abuelito". El de los veranos en la estación de Talavera, el que me cogía a hombros, el que nos contaba el cuento de los patos que nunca dejaban de cruzar el puente (mientras él aprovechaba para echar el último sueñecito). Y cómo olvidar su escritura perfecta, esas cartas únicas y originales que enviaba a mi abuela durante su noviazgo, la maqueta del Ibertrén que montaba cada Navidad a la par que el Belén (ambos eran objeto de culto en mi casa).
Va a ser difícil no recordarle en cada paso de mi vida porque me ha dado mucho, y a veces, de manera inconsciente, también me lo ha quitado. Aún así, él ya está donde debía, junto a mi "abuelita" y todos esos compañeros suyos que tanto le querían y admiraban.
Por eso, la nieta del Señor Ramos se siente orgullosa de serlo y promete hacer gala de ello por donde quiera que vaya.

¡Viajeros al tren!

La solista negra del coro celestial

Después de las noticias, cada vez más habituales, sobre la muerte de algún famoso en "extrañas circunstancias" pensé que la de el ángel negro, alias LA VOZ, no me iba a afectar tanto. Pero sí lo ha hecho.
Quizás por ser la cantante favorita de mi padre y por tener asociada a ella y a sus canciones, algunos de los mejores recuerdos de mi adolescencia (la de veces que me habré marcado una coreografía con "I wanna dance with somebody"), ayer se me quedaba cara de tonta cuando leía en el muro de Facebook de una amiga la terrible noticia.
Y sigo pensando que es realmente terrible ver como una persona que lo tenía (mejor dicho, tuvo) todo, se fue autodestruyendo poco a poco, gramo a gramo, porro a porro. Ni la separación de BB, culpable de su inmersión en el peligroso mundo del carpe diem, ni el apoyo de su familia, ni la lucha por su hija han conseguido hacerla salir adelante.
Recuerdo lo impactada que quedé cuando vi una imagen suya, delgadísima, en su lujosa mansión rodeada de basura y jeringuillas. Esa diosa de ébano (con el permiso de Naomi)no supo disfrutar de lo que le estaba pasando y como muchas otras se fue, cansada, a ir calentando con su voz el frío paraje donde la muerte nos aguarda.
DEP Withney

Un paso más: mi primer relato corto

Esta es la razón por la que os tenía algo olvidados.
Disfrutadlo

http://lunaperiodista.blogspot.es/img/chica.pdf

Mi hermana, mi tesoro

Me ha costado empezar este post, más que nada porque hace mucho tiempo que debería haberlo escrito. Mi hermana se merece eso y mucho más.

Aunque, para casi todos, el hermano pequeño se pasa años siendo la viva imagen de “el imbécil” de Manolito Gafotas, con el paso del tiempo  todos acabamos descubriendo el gran tesoro que nuestros padres nos han regalado.

En mi caso, ha sido la distancia, tras años de convivencia en las más diversas circunstancias, la que ha hecho crecer exponencialmente el amor que sentimos la una por la otra.

Cuando pienso en que yo soy la mayor, me resulta difícil comprender que sea únicamente la edad lo que condiciona ese concepto, ya que es ella la intrépida, la que siempre ha ido de avanzadilla en la vida, la que ha plantado cara a las adversidades y la que ha madurado cuando tenía que hacerlo y no antes (como la que suscribe).

Acabo de disfrutar de un maravilloso fin de semana en su compañía. Y esa ha sido la excusa que he utilizado para presentárosla. Es una persona con una serie de cualidades que no sólo son innatas, sino que además, ella se ha encargado de alimentar.

Unido a su valentía, como ya he resaltado, me gustaría destacar su constancia, su paciencia, su templanza y su estilo. Un estilo heredado de mi abuela, que ella ha adaptado a los tiempos que corren, y lo que es más difícil, al mercado inglés.

Precisamente es Inglaterra el país que ha calado hondo en ella y le ha visto madurar como persona y como profesional. Y aunque a veces no saben apreciar lo que “me han robado”, poco a poco le están haciendo el hueco que se merece.

Sister, estas palabras me salen del corazón y por eso las plasmo tal cual. No tienen segundas intenciones, simplemente mostrarte lo que significas para mí. Siempre has estado ahí y siempre seguirás a mi lado. Y los que se acerquen a mí, deben saber que tú vienes en el pack. Afortunados ellos que también tendrán la oportunidad de conocerte.

 

I love u, sister

Perdono pero no olvido

 

 

Querido 2011,

 

Ahora que nos acabas de dejar en manos de tu hermano pequeño, aprovecho para decirte adiós. Sin remordimiento, sin pena, y con una gran ilusión depositada en tu sucesor.

No fuiste un buen año, ni creo que lo pretendieses. Y en mi caso, has sido más bien malo, muy malo. Llegaste cargado de momentos más o menos optimistas con la compra de mi nuevo piso y las ilusiones que eso conlleva. Pero a la vez, algo se fraguaba en la mente de una ¿persona? a quien prefiero no recordar.

De este modo, terminé febrero metidita en casa, sin perder la esperanza de que, aunque habías empezado regular, podías mejorar.

No fue así, y aunque no fueron cosas graves, dignas de mención, me salpicaste cada uno de los meses que iban llegando con la “mala leche” que te ha caracterizado.

Septiembre fue mi oasis; pude disfrutar de mi hermana, conocer un país lejano y a unas personas maravillosas que ya forman parte de mí, y encaminar lo que, a día de hoy, es el trabajo (manera de ganarme el pan, sin más) que me mantiene, perdón, nos mantiene…..y es que sí, me tenías guardada una última puñalada, la definitiva, que llego, paradójicamente, con la celebración del día grande de nuestros derechos y nuestras libertades, de nuestra Carta Magna. Ahora era Javi quien tenía todo el tiempo del mundo para acordarse de ti.

Menos mal que te has ido. Aunque en el fondo me da pena pensar que serán muy pocos los que te recuerden con cariño porque a la mayoría sólo nos has dejado miseria.

Así que, adiós 2011…te perdono, pero no voy a poder olvidarte tan fácilmente

Porque las mujeres sí cuentan

Este fin de semana se estrena en los cines españoles una película que viene precedida por una excepcional crítica, La fuente de las mujeres. En ella se narra la historia de lucha por la igualdad de un grupo de mujeres en una zona del mundo donde eso es más que una utopía.
Por suerte, nosotras estamos más cerca de dicha utopía, aunque yo soy de las que sigue pensando que de verdad seremos iguales cuando no tengamos que celebrar que lo somos. Mientras tanto, hay en nuestra sociedad un ansia por lo femenino que nos ayuda a expresarnos y demostrar lo que somos y hasta donde queremos llegar.
Una de esas iniciativas dignas de mención es Womenalia, una web al estilo de LinkedIn pero pensada para mujeres profesionales y emprendedoras que luchan por lo que quieren.
Os invito a todas aquellas que seguís mi blog a echar un vistazo a su web porque estoy convencida de que, entre todas, conseguiremos hacer de ella una herramienta útil donde compartir inquietudes y proyectos de los que beneficiarnos, cuantas más, mejor.
Ya me conatréis qué os ha parecido y mientras tanto, os dejo que me voy a hacer la comida. Porque me gusta cocinar y porquer quiero hacerla, sin más.

De vuelta al tajo

Sí, y no me refiero a que me vaya  a ir a vivir a Talavera (por lo del río, digo), sino a que he vuelto a la vida de currita. Por fin formo parte de los españoles (cada vez menos) que madrugan, "pillan" atascos, comen de tupper, tienen ojeras, contracturas y poco, muy poco tiempo libre.
Esa y no otra es la razón de que mi blog se esté quedando obsoleto. Pero como no es esa mi intención, y además mis fans me reclaman, pues aquí estoy de nuevo.
Lo cierto es que volver a trabajar no está siendo tan fácil e idílico como yo pensaba. Adaptarme a un entorno laboral nuevo y relacionado con una materia totalmente diferente a las que hasta ahora había tocado, no ayuda mucho. Sin embargo, yo soy una tia fuerte, "con un par" y, aunque a veces me veais decaída o tristona, no os preocupeis que estoy poniendo todo de mi parte para sacar estoy adelante lo mejor que pueda.
Y si cuento con vuestros ánimos, como ya me habéis demostrado, será aún mas fácil que me haga con ello. ¡Qué tiemble el mundo de los seguros que Fátima viene dando caña!

Once del once del once

Ayer me acerqué a un puesto de la Once para comprar un boleto del famoso sorteo que llevan meses anunciando en la tele; "por si acaso" me dije. Y cual no sería mi sorpresa cuando el vendedor me espetó "niña, vas tarde, hace días que se me agotaron".
Poco después oí en El Hormiguero que ya no quedan billetes para dicho sorteo.
Y esta situación me hace pensar hasta qué punto la sociedad española está con el agua al cuello, y todos buscamos una solución a la situación actual de manera desesperada.
Del mismo modo, auguro unas ventas espectaculares de Lotería de Navidad. Y es que, cuanto antes tengamos el décimo en nuestras manos, más días podremos soñar con lo que haríamos si nos tocase. Algo bueno me tiene que pasar este año, ¿no?.
Pues no. La vida, muy a nuestro pesar, no funciona así. Y lo único que vamos a conseguir, según mi parecer, es dejarnos un dineral en ilusiones que luego se romperán y que serán, a buen seguro, mucho más duras de reemplazar.
Yo debo decir que un día antes del fabuloso sorteo, a mi ya me ha tocado el mejor de los premios. Mañana firmo un contrato laboral y eso no hay décimo de lotería que lo mejore.
Deseo que mi misma suerte la puedan experimentar los cinco millones de parados que hay en España. Eso sí que sería el Gordo

Acerca de lunaperiodista

La rutina de una joven ¿normal?

Suscríbete

RSS | Atom

Contacto

Contactar

Albergado en:blogspot.es

Noticias: Noticias

Contador gratis contadorplus.com